El sol es fuente de vida. Exponernos al sol es parte de nuestra rutina diaria y tiene efectos positivos para nuestra salud, como ayudar a nuestro cuerpo a sintetizar vitamina D, regular los ciclos circadianos o contribuir a nuestro bienestar emocional.
Sin embargo, la exposición solar no solo aporta beneficios: la radiación ultravioleta (UV) procedente del sol está considerada como un carcinógeno de tipo 1 (cancerígenos para humanos) por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y es el principal factor que causa el cáncer de piel, el quinto más frecuente.
Cabe destacar, en ese sentido, que más del 80% de los melanomas y hasta el 95% de los no melanomas se han atribuido a la exposición a radiación UV.
A pesar de su gran incidencia, la mayoría de los cánceres de piel pueden prevenirse si se adoptan hábitos adecuados de protección solar, debido a la gran influencia de la radiación UV en el desarrollo del tumor.
Debido a que no todas las personas se exponen al sol de la misma manera ni bajo las mismas condiciones, es de especial relevancia analizar e identificar aquellos colectivos que se encuentran en una situación de mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel: la población infantojuvenil y las personas que trabajan expuestas al sol de forma continuada.
Personas que trabajan en el exterior
En el sector del metal, profesionales como los montadores o instaladores, pueden estar expuestos al sol de forma continuada en caso de trabajar en el exterior.
En estos casos, autoridades sanitarias como la OMS recalcan la importancia de entender que la protección frente al sol no es una cuestión estética, sino una decisión en salud.
Recomendaciones generales
La protección frente al sol ha de constituir un hábito que esté integrado en nuestra rutina diaria y se adapte a cada persona y entorno. Identificar a los colectivos de riesgo y actuar de forma preventiva es esencial para reducir la incidencia del cáncer de piel y frenar su aumento. Para lograrlo es necesaria la toma de medidas de para protegernos del sol como:
- Evitar las horas de máxima radiación (11:00 – 17:00 h)
- Busca espacios de sombra
- Utilizar:
- Protector solar con FPS superior a 30 y preferiblemente 50 o 50+, que sea de amplio espectro (UVA + UVB).
- Sombrero de ala ancha.
- Ropa protectora con factor de protección UV.
- Gafas de sol homologadas.
- Evitar el uso de camas solares / cabinas de rayos UVA.

