Isomatic nació en 2016 con un propósito claro: aportar soluciones de automatización y robótica industrial enfocadas a la realidad de planta. Es decir, “a que las líneas funcionen de forma estable y a responder cuando hay problemas”, explica Fernando Val, fundador y CEO de la empresa.
Hoy, la empresa cuenta con un equipo de 22 personas y ofrece soluciones de automatización de procesos de fabricación e integración de máquinas o utillajes en líneas de fabricación ya existentes.
La estructura emprendedora que le caracterizó en sus primeros pasos ha evolucionado hacia otra más consolidada, “con procesos más maduros y una capacidad de ejecución mayor”. Una evolución lógica, fruto del bagaje y de la continua inversión tecnológica.
Esa constante apuesta por la innovación ha definido el carácter de Isomatic. Así como su honestidad técnica, su responsabilidad y su mentalidad de planta, valores muy ligados al ecosistema del que forman parte: la industria del sector del metal.
Como explica Val, para Isomatic “la inversión en tecnología no es solo una cuestión de modernización, sino una forma directa de mejorar la calidad, reducir tiempos de desarrollo y minimizar riesgos en la fase de industrialización y puesta en marcha”.
En ese sentido, destacan dos inversiones: el centro de mecanizado multiaxial de 5 ejes del que disponen en sus instalaciones y la apuesta por tecnología de simulación 3D, que les permite testar múltiples variables en fase de diseño, validar escenarios y anticipar posibles problemas antes de fabricar y montar.
Estas características cimentaron las bases de Isomatic hace diez años y han permanecido firmes en esta etapa de madurez de la empresa. Lo que sí ha cambiado es la dimensión y capacidad de trabajo: “Hoy Isomatic es una empresa más completa, con más estructura y recursos, y con experiencia en proyectos exigentes que nos han hecho crecer mucho”.
¿Qué objetivos se marca Isomatic?
Nuestros objetivos a futuro pasan por seguir creciendo de forma controlada, aumentando la capacidad para ejecutar proyectos de mayor valor y reforzando la estructura para mantener la calidad y la fiabilidad en la entrega.
También tenemos un objetivo muy importante relacionado con las personas: atraer y desarrollar talento técnico, porque en nuestra actividad el conocimiento y el equipo marcan la diferencia.
A nivel de mercado, queremos seguir acompañando a clientes industriales en sus procesos de automatización e industrialización, manteniendo una propuesta de valor basada en la robustez, el método y la respuesta en puesta en marcha.
Además, internamente damos mucha importancia al trabajo en equipo y a la mejora continua: cada proyecto nos deja aprendizajes que tratamos de convertir en estándares y buenas prácticas para el siguiente.
¿Cuál es vuestra ventaja competitiva?
Nos diferencia principalmente nuestra forma de entender los proyectos: trabajamos con una orientación muy práctica y enfocada a la fiabilidad real en planta. Buscamos que las soluciones sean robustas, repetibles, mantenibles y bien probadas antes de la puesta en marcha.
También nos diferencia la combinación de ingeniería y capacidad interna. En 2025 incorporamos nuestro tercer centro de mecanizado, un multiaxial de 5 ejes, que refuerza nuestra autonomía y capacidad para responder con rapidez y calidad en proyectos exigentes.
¿Qué proyectos o acontecimientos han supuesto un punto de inflexión en vuestra trayectoria?
Uno de los puntos de inflexión más importantes para Isomatic fue en 2018, con nuestro primer gran proyecto: una célula con 4 robots para la fabricación de componentes relacionados con pantallas táctiles para automoción, que en aquel momento era un producto muy exclusivo en el sector.
El proyecto incluía inyección con tecnología IML, corte post-láser de colada, y un control dimensional y de calidad mediante visión artificial con inspección de centenares de puntos. Además, se desarrolló en Barcelona, lo que supuso nuestro primer gran proyecto fuera de Zaragoza y nos obligó a dar un salto importante en gestión, organización y coordinación en cliente. Fue un proyecto muy exigente y nos marcó como empresa, consolidando un nivel de método y estándar de trabajo que aún mantenemos.
¿Trabajáis fuera del mercado nacional?
Sí, trabajamos fuera del mercado nacional. En muchos casos es a través de multinacionales con las que colaboramos, o de clientes nacionales que han abierto plantas fuera de España y siguen contando con nosotros para industrializar esas nuevas fábricas.
Esto nos ha permitido participar en proyectos en Europa y también fuera de Europa, y reforzar aún más la importancia de la estandarización, la documentación y una buena planificación de proyecto para garantizar el éxito en cualquier ubicación.
¿Cómo es el que imaginas dentro de 10 años?
Dentro de10 años imagino un Isomatic que siga creciendo de forma sostenible, reforzando dos líneas: por un lado, nuestra capacidad técnica y de fabricación para abordar proyectos cada vez más completos; y por otro, el desarrollo de un equipo con mucho talento, donde la empresa sea también un lugar de aprendizaje y especialización continua.

