Ante la convocatoria de la mesa sobre la democratización de las empresas para el próximo 12 de marzo, CEOE y CEPYME considera que la propuesta del Ministerio de Trabajo supone un nuevo ejercicio de intervencionismo y una vulneración del derecho a la propiedad privada.
En un momento en el que el conflicto armado en Oriente Próximo amenaza con generar una nueva crisis económica mundial, es sorprendente que Trabajo vuelva a centrarse en un ataque populista y de profunda carga ideológica contra el mundo de la empresa, con posibles implicaciones negativas. Un ataque que no hace sino generar mayor desconfianza y desalentar las inversiones en nuestro país.
Por otro lado, plantear una supuesta falta de democracia en la empresa para volver a poner sobre la mesa un modelo socioeconómico propio de regímenes autoritarios del pasado supone, al mismo tiempo, un nuevo desprecio a la negociación colectiva, que precisamente es unos de los espacios más genuinamente democráticos en este momento, recogido con esta naturaleza en la Constitución española.
Asimismo, esta propuesta atenta, además, contra el artículo 38 de la Constitución, que preserva los principios de la libertad de empresa. Del mismo modo, el Estatuto de los Trabajadores también otorga a las empresas la capacidad de organización y dirección, cuestión que también se orilla de forma grave.
Finalmente, lo más sorprendente es que Trabajo ponga sobre la mesa esta iniciativa después de llevar años planteando reformas de espaldas al Diálogo Social que, precisamente, amenazan con erosionar en profundidad la democracia en la empresa. En todo caso, nuestro ordenamiento jurídico permite a cualquier ciudadano constituir una empresa y poner en juego sus recursos para ello.
Por todas estas cuestiones, las organizaciones empresarial han decidido no estar presente en la mesa de negociación abierta sobre la democratización de la empresa y seguir apostando por la negociación colectiva como espacio de entendimiento y por la defensa de los principios constitucionales.

